Tener un terreno o un inmueble no significa poder hacer en él lo que uno quiera. Existe lo que conocemos como planeamiento urbanístico, que establece un marco normativo que condiciona de forma directa qué se puede construir, cómo, con qué dimensiones y para qué uso. Ignorar esta normativa antes de una operación de compra o de comenzar a proyectar es un error que suele salir caro. Y lo peor de todo es que es bastante frecuente que esto ocurra. ¿Cuál es el camino correcto para que no haya problemas de ningún tipo? Contar con la experiencia de un estudio de arquitectura especializado en urbanismo: desde OAU Arquitectura estamos listos para ayudarte en Ames.
Y para empezar con esa tarea de asesoramiento, te contamos 4 cosas concretas que el planeamiento urbanístico determina sobre tu terreno o inmueble.
1. El uso del suelo: qué se puede hacer y qué no
El planeamiento clasifica el suelo y le asigna un uso: residencial, industrial, terciario, dotacional, rústico o de protección especial, entre otros. Esa clasificación determina si en un terreno concreto se puede construir una vivienda, un local comercial, una nave o simplemente no se puede edificar. Es decir, no cometas el error de comprar un terreno sin verificar su clasificación urbanística.
2. La edificabilidad: cuánto se puede construir
Aunque el suelo permita edificar, el planeamiento urbanístico existe para fijar límites sobre la cantidad de metros que pueden construirse en relación con la superficie del terreno. Ese parámetro, la edificabilidad, determina el techo de lo que es posible proyectar y condiciona directamente la viabilidad económica de cualquier promoción o reforma de envergadura.
Si este punto, el anterior o cualquiera de los otros dos te genera dudas, guarda nuestro teléfono y pide ayuda a nuestros arquitectos urbanistas de Ames.
3. Las alineaciones y retranqueos: dónde se puede edificar dentro del terreno
No basta con saber que se puede construir: el planeamiento también establece a qué distancia de los linderos, de la calle y de otras edificaciones debe situarse la construcción. Esas distancias mínimas, los retranqueos o la posición que el edificio debe ocupar respecto a la vía pública son parámetros que definen la forma y la ubicación del volumen edificable dentro de la parcela.
4. La normativa de protección: límites que no se negocian
En zonas con patrimonio arquitectónico, entornos naturales protegidos o suelo rústico con restricciones específicas, el planeamiento añade una capa normativa adicional que puede limitar incluso las actuaciones de reforma o rehabilitación. Conocer esas restricciones antes de proyectar es imprescindible para no diseñar algo que la administración no va a autorizar.
Nuestros arquitectos de Ames te ayudan a trabajar con el planeamiento urbanístico
Si tienes un terreno o un inmueble y quieres saber exactamente qué te permite hacer el planeamiento urbanístico en Galicia, en OAU Arquitectura podemos analizar tu caso y darte una respuesta concreta. ¡Contacta con nosotros hoy mismo!